Sexo feminista porno prostitutas latinas

sexo feminista porno prostitutas latinas

Las mujeres en las revistas porno me hacían sentir a la vez expuesta y envidiosa. Para ya había tenido demasiado de la atmósfera mezquina y represiva de Boston. Mi remera decía "New England es para los masoquistas". Quería estímulos, aventura e inspiración para mi poesía. Me mudé a San Francisco y de repente me encontré bastante sola.

Mi amante, quien se había mudado conmigo desde Boston, rompió conmigo. Comencé a trabajar como moza pero no ganaba lo suficiente para pagar las cuentas que había acumulado al mudarme.

Mi jefe empezó a estar encima mío. Sin amigos ni dinero, me sentí desesperada. También había tenido fantasías de ser una prostituta pero nunca lo había considerado seriamente. Marcia Womongold lo habría desaprobado, pero ella estaba a tres mil millas. Después de todo Gloria Steinem había trabajado como conejita de Playboy y había escrito sobre ello. Ernest Hemingway había ido a la guerra y había escrito sobre ello.

Ti-Grace Atkinson en Amazon Odysey, había retratado a las prostitutas como luchadoras callejeras en las líneas de fuego de la batalla de los sexos. Tal vez yo podía trabajar como prostituta. Al menos podía intentarlo Tomé un trabajo en un salón de masajes.

Desde el primer día estuve fascinada. Entré al salón y fui contratada inmediatamente. Me sonaba a propaganda patriarcal. Me pidió una francesa, yo no sabía qué era eso pero pude adivinarlo. Así como el feminismo había sido una revelación para mí, también lo fue la política de la prostitución.

La realidad cotidiana de mi vida como prostituta marcó un impactante contraste con mis concepciones previas. Estaba entusiasmada e intrigada con este ambiente, trabajando con mujeres de todo el mundo quienes eran sorprendentemente fuertes e inteligentes. Con el tiempo desarrollé amistades con estas mujeres, ampliando la conciencia social que tenía como joven universitaria de clase media.

Mi propia experiencia había resultado lo contrario a lo que me habían dicho que sería. El sexo en mi vida personal se convirtió en algo excitante. El sexo con los clientes a veces me molestaba y a veces me interesaba.

Pero yo había aprendido mi lección como feminista, no me avergonzaría de este "trabajo de mujeres". Examiné mi ética feminista a la luz de esta nueva ocupación que había encontrado. La contradicción había sido siempre obvia para mí. Estaba supuestamente abrazando mi ser mujer a través de la censura de cualquier expresión cultural de la "femineidad", desde el comportamiento a la ocupación pasando por el vestuario.

Pero ahora la serpiente había asomado su cabeza y ofrecido la fruta prohibida -el mito patriarcal que me hace a mí, la mujer sexual, responsable por el pecado original y todo el sufrimiento del mundo-. Necesitaba contribuir a desarrollar una política feminista que ayudara a mis amigas y a mí a navegar en estas contradicciones. Ella había sido degradada y cosificada nuevamente por la retórica feminista y no existía como persona real en las comunidades feministas. Yo había pasado años trabajando con mujeres para mejorar la imagen de las mujeres, invocando diosas e inventando guerreras en nuestra prosa.

Pensé en las prostitutas. Ahora había una imagen que necesitaba ser mejorada. Cuando miré por primera vez en ese espejo y dije "ahí hay una prostituta" supe que redefinir la prostitución desde la perspectiva de las prostitutas sería el trabajo de mi vida. Aunque a través de la historia las mujeres artistas posaron desnudas y se prostituyeron para obtener su sustento, existen pocos registros de ellas salvo aquellos de los artistas varones que las representaron.

Las mujeres fueron exitosamente silenciadas -o por otros, o por su propia vergüenza paralizante-. Pero a partir de ahora sería diferente.

Pasé mucho tiempo desarrollando ideas en conjunto con otras prostitutas que conocí en salones de masajes, a través de COYOTE, en grupos de apoyo a las trabajadores sexuales como "New Bohemian Prostitute Club" o COW Can of worms y con mujeres como Lilith Lash a quien conocí en el ambiente de la poesía de San Francisco.

Me sentí de vuelta tanto testigo como participante del comienzo de una nueva visión. Las revelaciones se sucedían, principalmente sobre cómo mi rol de prostituta se relacionaba con los roles de las mujeres en general y sobre cómo el estigma y la vergüenza asignada a las prostitutas evitaba que otras mujeres comprendieran cabalmente estos roles.

Se hizo evidente para mí que, como otras mujeres, había sido criada para intercambiar sexualidad por supervivencia o alguna ventaja social por ejemplo un buen esposo o novio. No podían reconocer este "estado de prostitución" en el cual vivían porque una no puede admitir que es una puta. Parecía imposible salir de esta atadura sin reconocer que todas éramos parte de alguna forma de prostitución -las "buenas mujeres" las novias y esposas y las "malas mujeres" las putas y las bolleras -.

Mis prioridades se alinearon con el objetivo de terminar con estas divisiones entre las mujeres basadas en los distintos contratos que habíamos hecho con varones con el propósito de sobrevivir. En otras palabras, quería crear un espacio en el feminismo en el cual incluso las malas mujeres pudieran decir la verdad sobre sus vidas y entonces comenzar a analizar y generar estrategias desde ese lugar.

Supongo que a consecuencia de las ideas preconcebidas que la sociedad tiene sobre mi trabajo. Otros se lo tomaron bien y me preguntan regularmente cómo estoy para ofrecerme su apoyo. Yo les digo que bien porque es la verdad, aunque a veces tenga días de mierda trabajando como todo el mundo.

La anécdota sobre su abuela es la mejor: Le dije que también. Le respondí que bastante. El drama de Rebecca Barker, una mujer adicta al sexo: Share on Google Plus.

Agencia de cooperación de EE. Colorado lanza "paquete de salud mental" escolar contra depresión y suicidios. Kanye West pagó 85 mil dólares por una polémica foto de Whitney Houston. La otra cara de la final de la Champions League: Morgan Freeman volvió a pedir disculpas, pero se defendió: Ariana Grande reveló su nuevo tatuaje en honor a las víctimas de Manchester. El famoso youtuber El Rubius se retira por problemas de salud: Creo que con la prostitución también puede pasar, porque las putas jóvenes empiezan a no querer tener una doble vida, quieren hablar en primera persona, no que hablen otros por ellas.

También no tener prejuicios con el sexo, conocerte a ti misma y ser honesta contigo misma. Y sobre todo, tener una estrategia, tomar decisiones proactivas e inteligentes.

Hay que tener un poco de mentalidad emprendedora. En tu blog contaste que el primer cliente fue muy bien. Fue difícil antes de empezar, estaba en plan "puede pasar esto, puede pasar esto otro Puse el anuncio y me empezó a llamar muchísima gente.

Sentía bastante inseguridad y pasaron días antes de empezar realmente a trabajar. Lo difícil fue superar mis miedos. Un eufemismo que se suele utilizar al hablar de prostitución es "vender su cuerpo". Porque todo el mundo trabaja con su cuerpo. Ahí nadie hace ese tipo de discurso. Mi cuerpo no son los genitales, mi cuerpo es toda yo, y uso mi cuerpo y mi cabeza en el trabajo como cualquier otra persona.

Un servicio íntimo con conexión sexual y humana. Dos personas iguales que quieren compartir un momento agradable sin presiones y sin culpa.

Se produce un contexto de cercanía, teniendo claro que soy una persona, no una cosa para que te la folles.

El problema es que la gente que empieza a prostituirse lo hace de forma precipitada por estar en una situación de necesidad. Haces muchas referencias a que proporcionas "un espacio seguro". Esto no es "el cliente siempre tiene la razón". No, hago muchos filtros porque soy consciente de que no todas las personas que acuden a la prostitución tienen esta idea de las relaciones. Hablemos del filtro de clientes. He notado que antes tenías en la web el teléfono y ahora lo has quitado. Que llevo dos años trabajando y me he dado cuenta de que me llama mucho idiota.

Tengo poca paciencia con cierto tipo de gente. Cuando pones tu teléfono en internet te llama mucha gente que solo ve tus fotos, el teléfono y te dicen: Ahora pido que me contacten por escrito y eso es muy diferente: Sí, el primer contacto es por correo pero luego te pediré hablar antes de la cita. Quiero escuchar tu voz y asegurarme de que lo tenemos todo claro.

Y cuando me he equivocado, ya tenía dudas de antes. Doy pie a que compartan lo que para ellos sea importante. Si alguien quiere algo especial me lo dice y veré si me apetece o no. Para mí es importante fijar el día y la hora, que tengan claro que va a ser todo con preservativo y que tengan claras las tarifas.

Los precios suben si se incluye en la cita salir a comer o acompañamiento a cualquier evento. Una noche entera son 1. Lo he pensado, pero ahora mismo no me interesa mucho. A mí me gusta tener mi espacio y mi tiempo, no quiero hacer servicios que me condicionen tanto. Pero sí que es importante para mí tener al menos un día libre, que suelen ser los lunes. Y no trabajo los días de regla. Cambia, depende mucho de mi predisposición. Me parece irrelevante hablar de cifras, e incluso invasivo.

Por edad suelen ser de veintimuchos para arriba. Porque después de dos años me he dado cuenta de que es necesario educar a los clientes. Desde el anonimato es normal que digan barbaridades. Es normal que haya gente que piense "ninguna mujer quiere eso".

El problema es que mis clientes no son así, pero no escriben en foros. O escriben en foros de esa manera porque eso es lo que creen que tienen que hacer. Hace falta una regulación específica que se adapte a las demandas de cada tipo de prostitución. Sí, de hecho me escriben muchas personas diciendo: De entrada digo que se hagan muchas preguntas: A partir de ahí, haz una estrategia para conseguirlo.

Por muchos filtros que hagas, es un trabajo que sigue siendo una situación de riesgo. Todas las putas tenemos códigos de seguridad. Nunca me ha pasado nada. Sí, quiero una regulación que acepte que nosotras existimos y que acepte las demandas de cada uno de los tipos de prostitución.

sexo feminista porno prostitutas latinas

Young responde por correo desde Estados Unidos, en plena crianza de su bebé: Todo es una cuestión de elección. Y diría que el BDSM [siglas de Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo] crea un espacio de negociación y comunicación que se presta a la expresión de la sexualidad femenina". No es una teoría o un discurso sobre la igualdad de género, sino que empieza cuando entendemos, conocemos y confiamos en nuestro cuerpo y la forma de obtener placer por nosotros mismos y con otras personas", concede Young.

La realidad, independientemente de la etiqueta que le colguemos, se sustenta sobre unos datos poco halagüeños. María Bastarós, investigadora y coautora del recorrido LGTB del museo Thyssen-Bornemisza de Madrid , editó el año pasado un fanzine titulado Quién coño es sobre mujeres artistas silenciadas por la sociedad.

Es necesario que las mujeres identifiquen sus deseos, los demanden, los performen y los cuiden. La satisfacción del deseo es también una fuente de conocimiento de la que se ha apartado a las mujeres a través de la moral católica, la heteronormatividad, la pornografía para consumo masculino, y ahora es un momento clave para avanzar en su conquista, en base a un feminismo lo suficientemente maduro como para analizar el deseo y reconocer sus implicaciones".

El deseo no es autodecidido ni autogestionado y, dado que es un constructo social, podemos considerarlo en cierto modo un reflejo de nuestra sociedad hetero-patriarcal, machista y cosificadora del cuerpo de la mujer".

Me doy cuenta de que puede tener una connotación negativa, pero yo lo vivo en primera persona y no estoy de acuerdo. No creo que debamos adaptarnos a las ideas de la sociedad porque sí, deberíamos cambiar las cosas que no nos parezcan justas o correctas. Natalia Ferrari es tu nombre real. Creo que hay que quitar todo el secretismo y toda la vergüenza que la gente añade a la prostitución. No reconozco que forme parte de mi realidad y no me da la gana de que otro me la añada.

Depende de a quién preguntes, te van a recomendar que no des la cara, y el nombre menos. Te dicen que te va a condicionar en tu futuro, pero yo creo que puedo crear mis propias oportunidades a pesar de que otras personas me vayan a cerrar puertas. Te defines como feminista. Ya sabes que hay un sector grande del feminismo que considera que la prostitución es incompatible con la igualdad. Es que es así. Hay muchas mujeres que luchan contra la trata y la explotación que suelen decir que todas las putas son víctimas, que ninguna lo hace libremente, o que se autoengañan porque no tienen otra opción.

Eso es negar una realidad que existe. Empatizo con las preocupaciones que tiene ese sector del feminismo, yo tampoco quiero una sociedad donde haya relaciones desigualitarias, pero no puedes condenar la profesión en sí misma.

No, no lo creo. Es ese sector el que se ha encargado de decir que las putas somos todas víctimas, que estamos explotadas y blablabla. Por eso la gente tiene una imagen de la prostitución como sufrimiento, como mujeres que no valen para otra cosa. Yo valgo para lo que a mí me dé la gana. La prostitución y la trata son cosas diferentes: Le diría a la gente que vaya a putas independientes.

Lo malo de esos foros es que se genera la sensación de que si no muestras una actitud sumisa y complaciente, vas a tener menos clientes. Me pasó con el tema de los servicios sexuales. Veía que muchas hacían sexo anal y felaciones sin condón. Pensé, "si no hago esto no voy a trabajar". El problema es que la gente que empieza a prostituirse no hace un estudio previo, ya que suelen partir de una situación de necesidad importante y lo hacen de forma precipitada.

Y que las asociaciones no son interlocutores sociales relevantes porque no son representativas de la realidad de la prostitución. Volvemos a lo de antes, "hay miles de víctimas" Que la trata existe y que hay miles de víctimas por toda España es una realidad evidente. Pero es que la trata y la prostitución son dos cosas distintas. Tienes que dejar que esas asociaciones eduquen a los clientes, eduquen a las putas Siempre tuve un interés a salirme de la norma, la idea de la mujer fuerte y con libertad sexual.

Es algo que siempre tuve en mí, empecé a masturbarme desde que era muy joven y siempre lo vi como algo natural, nunca como algo malo. Cuando empecé a considerar la prostitución como una posibilidad, descubrí que una amiga mía se estaba prostituyendo desde hacía un año. A los 16 años empecé a trabajar en McDonald's y duré tres días. Estuve tres años de vigilante en un museo, dando vueltas en una sala.

En general no se considera un trabajo digno, no es un trabajo que la gente quiera para sus hijas. Nadie lo pone al mismo nivel que Yo quiero que mis hijas, o cualquier persona a la que tenga aprecio, hagan lo que quieran con su vida y hagan las cosas que les llenen y les hagan sentir bien.

Es importante reconocer que hay un sector de personas que se sienten a gusto con este trabajo. Podemos decir que es un trabajo como otro cualquiera, pero las cifras de agresiones a prostitutas son terroríficas. Seguramente ese hombre tenga relaciones similares con otras mujeres en su vida.

Las putas que conozco han sido agredidas por parejas o exparejas, pero solo en casos excepcionales por un cliente. Es habitual escuchar que si una chica se mete a puta es porque viene de entornos difíciles, de familias desestructuradas Vine a España desde Argentina cuando tenía 11 años. En mi caso personal, nunca he tenido vínculo afectivo con mi familia. A los 18, en cuanto legalmente pude, pero a los 14 ya quería hacerlo. El tema es que cuando dices estas cosas refuerzas los mitos de la gente: A los 16 años empecé a trabajar en el McDonald's y duré tres días.

Luego estuve también de teleoperadora y tampoco duré mucho, era insoportable. A los 17 empecé a trabajar en un museo Eso lo hice durante unos tres años. Primero por la autonomía: En ese sentido es el trabajo ideal.

Cuando quiero, me voy donde sea. Luego, trabajas poco y cobras mucho. Porque mi condición de trabajadora sexual no me define, ni me condiciona, ni me supone un perjuicio mayor ".

Consultada respecto a la trata de mujeres, Lucía reacciona. Escuchaba atentamente cada palabra de la joven que estaba allí para defender su profesión y hacerla visible, que el Estado ampare a sus compañeras y a ella en un círculo de protección. Ese amparo debería ser un cuadro legal que les permita ejercer libremente y hasta tributar.

Respecto a cómo comenzó con la actividad, Lucía contó hace unos días en una entrevista con el diario La Nueva España de Asturias: Me preocupaba no vivir con comodidad. Siempre había trabajado en Asturias. He sido azafata, niñera, promotora, comercial, camarera… La verdad es que he llevado una vida muy sacrificada ". No sabía ni por dónde empezar. Al final entré a trabajar en un piso bastante conocido en Gijón.

Entré para tres semanas, que era el tiempo que me faltaba para marcharme a Barcelona, y hoy sigo en la profesión ", narró la joven, cuyo verdadero nombre sólo conocen las autoridades universitarias y la Policía, dice.

Hubo personas que reaccionaron fatal y no lo aceptaron. Supongo que a consecuencia de las ideas preconcebidas que la sociedad tiene sobre mi trabajo. Otros se lo tomaron bien y me preguntan regularmente cómo estoy para ofrecerme su apoyo.

Yo les digo que bien porque es la verdad, aunque a veces tenga días de mierda trabajando como todo el mundo.

0 thoughts on “Sexo feminista porno prostitutas latinas”

    -->

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *